Riad Karmela. Un oasis a la francesa en Marrakech

Lo que te queda de los viajes, además de los paisajes y sitios que conoces, y de las experiencias que vives, son los hoteles donde te has alojado. Al menos, personalmente, me parece muy importante cuando organizo una escapada, elegir un buen lugar para dormir. Es cierto que hay veces en que el destino invita a hacer un tipo de turismo donde el alojamiento es lo de menos, si lo que buscas es algo más aventurero. Pero en la medida de lo posible, intento afinar con la búsqueda de los hoteles y que también se conviertan en una parte destacada del viaje. Y eso es lo que conseguí cuando visité la mágica Marrakech.

Cuando empecé a documentarme y a preparar la escapada, enseguida vi claro que debía alojarme en la Medina, que es la parte enmurallada y antigua de la ciudad, y que tenía que encontrar un Riad. Los riads son antiguas residencias de gente adinerada, con estructura de palacete y un patio interior, alrededor del cuál se distribuyen las diferentes estancias, muy típicas de la arquitectura marroquí. Muchas de estas construcciones han sido reconvertidas en hoteles, que en su mayoría regentan franceses que han apostado por este tipo de negocio. Ése es el caso del Riad Karmela, donde estuve alojada 3 noches en un ambiente de lo más refinado y auténtico marroquí, y a un módico precio, teniendo en cuenta la calidad del servicio.

Fuente imágenes: Riad Karmela

Dentro de lo que considero que cabe en el universo vintage, también hay lugar para los objetos y mobiliario de inspiración árabe: las lámparas y candelabros, los jarrones de barro cocido, los tapices, los puffs, las mesitas decoradas con mosaicos, las bandejas y teteras de latón y por supuesto, las maravillosas y genuínas alfombras. Todo ha sido cuidadosamente seleccionado para lograr una decoración de lo más ‘charme’ y elegante en este encantador hotel en Marrakech.

Anuncios

Un pensamiento en “Riad Karmela. Un oasis a la francesa en Marrakech

  1. Y creo que lo mejor de todo es que las entradas a estos “palacios” pasan casi desapercibidas, integradas a las calles estrechas, peculiares, sucias, muy transitadas, con un olor “curioso”… Una vez dentro, el paraíso 😉

¡feliz como una perdiz al recibir tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s